Eugenio Martín, Joaquín L. Romero Marchent y ‘El precio de un hombre’

El viernes por la tarde acudí a la Academia de Cine para ver El precio de un hombre (Eugenio Martín, 1967) y poder oír a dos directores absolutamente imprescindibles: el citado Eugenio Martín (foto izquierda) y Joaquín Luis Romero Marchent (foto derecha).
El precio de un hombre, una de las películas españolas más admiradas por Quentin Tarantino, es un western hispanoitaliano muy correcto basado en una novela de Marvin H. Albert y que cuenta con una impresionante interpretación del actor cubano Tomas Milian (al que quizás recordáis como el general Arturo Salazar en Traffic (Traffic, Steven Soderbergh, 2000) como José Gómez, un asesino con cara de bueno. La muerte que Milian le da Gómez bajo la dirección de Eugenio Martín es una de las más sobrecogedoras que he podido ver nunca en el cine, un primer plano que recuerda a la agonía de un caballo o un toro. Y no desvelamos nada importante al hablar de la muerte del personaje porque es casi una condición “sine qua non” que en un western el malo acabe tiroteado. Rodada en unos parajes espectaculares del desierto de Almería, El precio de un hombre se rueda en plena efervescencia del llamado “spaghetti-western”, pero sin embargo está mucho más cerca del western americano que el resto de sus homólogas europeas. Excenta de la violencia instaurada por Leone, la película de Martín, de pocos personajes, de casi una única localización, sorprende hoy por la modernidad de su planificación (picados, contrapicados, magistral en este sentido el plano de la bota que cae junto a José Gómez).
Al finalizar la película, Eugenio Martín y el también veterano director Joaquín Luis Romero Marchent, de 88 años ya, ypionero del western español (rodó Tres hombres buenos (1963) antes de que Leone pusiera su cámara en Almería) participaron en una mesa redonda moderada por Enrique López Lavigne, guionista y productor de 28 semanas después y buen conocedor del cine de género de los 60/70. Romero Marchent, al que en pocas ocasiones se le ha podido ver participando en actividades de este tipo, ya que como él mismo dijo vive en un pueblo retirado del mundanal ruido, ruido que capea además por una aguda sordera “que me viene muy bien para no oír la televisión”, contó alguna anécdota graciosa de la censura en sus películas. En cierta ocasión uno de sus personajes moría de tres disparos, pero los censores le dijeron que tres tiros era algo sádico, que muriera mejor por dos. Finalmente Romero Marchent dejó vivo al personaje. De una lucidez tremenda, Romero Marchent aseguró que él valora mucho la crítica del público y que es a los espectadores a los que hay que oír: “y el señor que no lo haga es un pedante”. Por su parte, Eugenio Martín habló de su encuentro con Tomas Milian y de cómo este, actor precedido de fama de mal carácter, tuvo un comportamiento excelente durante el rodaje. El protagonista de El precio de un hombre, Richard Wyler, un actor americano de tercera, fue una elección de última hora, ya que se pretendía que lo hiciese un intérprete de mayor enjundia. Milian se come por completo a Wyler, insípido a más no poder. Martín, que de oficio sabe un rato, trabajó con Wyler de manera que el actor no tuviese sino que hablar grave y hacer pocos gestos.
Estuvo bien el coloquio, corto, muy corto, pero sirvió para que los espectadores allí congregados pudiéramos charlar con estos dos míticos directores de nuestro cine y conocer de primera mano los entresijos de aquellas películas que dieron dinero, crearon legiones de seguidores en todo el mundo y justo es que hoy se las reivindique.
Texto: José Manuel Serrano Cueto.
































Noviembre 22nd, 2009 a las 4:24 pm
Jajajajajajajajajaja Otra vez el Tarantino. Se estará mofando de vosotros.
Noviembre 22nd, 2009 a las 9:15 pm
Me ha encantado la frase de [...]“que él valora mucho la crítica del público y que es a los espectadores a los que hay que oír: “y el señor que no lo haga es un pedante”.[...]
Si es que la edad es lo de menos! (y si no solo hay que leer el post, ahí están, dando caña todavia).
Noviembre 22nd, 2009 a las 9:45 pm
Señor Paco, ¿o prefiere que le llame Felipe?, posiblemente Tarantino no tiene otra cosa mejoro que hacer que venir a España a mofarse de todos nosotros. Eso sí, él al menos da la cara, y su nombre.
Gracias.
Noviembre 23rd, 2009 a las 8:11 am
La verdad es que si uno pone un pelin de atención a la programacion de la academia de cine hay verdaderas joyas, el problema es el tiempo.
Saludos…
Noviembre 23rd, 2009 a las 11:36 am
Me la apuntaré. Si es referente para Tarantino, merecerá la pena verla
Un saludo,
http://lacomunidad.elpais.com/de-cine/posts
Noviembre 24th, 2009 a las 10:44 am
peliculas bastante malas
Noviembre 24th, 2009 a las 3:21 pm
en este tipo de coloquios siempre se sacan cosas interesantes.
Noviembre 24th, 2009 a las 7:07 pm
Dos referentes del spaghetti western español, por mucho que les duela a muchos.
Se merecen mucho más, sin duda.
Noviembre 24th, 2009 a las 11:33 pm
Vaya tonterías
Noviembre 25th, 2009 a las 8:33 am
Estos dos directores como personas se merecen mis respetos y mis simpatías. Profesionalmente Eugenio Martín ha rodado algunas que me gustan bastante y me divierten, Romero Marchent ya no tanto. Era un buen profesional que hizo las cosas lo mejor que supo.
Tarantino no me gusta nada. Romero Marchent, sin ser uno de mis ídolos, me gusta mucho más.