Entrevista con Eduardo Blanco: “El mejor trabajo de Darín está en ‘El mismo amor la misma lluvia’”
Nos citamos con el actor argentino Eduardo Blanco en un céntrico hotel madrileño. A su llegada, nos dirigimos a una cafetería cercana, para charlar más tranquilos. Ninguna de las personas con las que nos cruzamos por el camino parecen reparar en él. Su rostro es popularmente conocido por sus “eternos papeles de amigo” de Ricardo Darín en películas como El hijo de la novia, Luna de Avellaneda o El mismo amor, la misma lluvia. Quizá a algunos le suene su cara aquí en España pero no todos sabrán que se llama Eduardo Blanco y que es uno de los mayores exponentes del cine argentino en la actualidad.
Al comenzar la charla coincidimos en que hubo dos películas recientes que provocaron un gran hermanamiento y fueron claves para que el cine argentino fuera famoso en España (la citada El hijo de la novia de Juan José Campanella, y Nueve Reinas, del tristemente fallecido Fabián Bielinsky). Ante sendos cafés cargados comienza la entrevista, centrada en el nuevo filme de promoción Naranjo en Flor, dirigido por Antonio González-Vigil que llega a España y se estrena hoy, aunque se rodó hace ya cuatro años…
El proyecto que por fin estrenan ahora ha tenido bastantes problemas para llegar a ser una realidad… ¿cómo conoció esta película y qué le atrajo para formar parte de ella para encarnar al protagonista, El Sabinita?
Bueno, de todas las dificultades que hubo para poner el marcha el proyecto yo me enteré después. A mí me contactó directamente en Buenos Aires Antonio Martínez Vigil, director, guionista y productor del filme y me ofreció el papel. Lo que más me atrapó fue el personaje porque para ser sincero no es de los que me ofrecen habitualmente. Es un personaje más oscuro, envuelto en un thriller, que se aleja de la comedia o comedia dramática que normalmente venía haciendo en otros papeles.
Es cierto que en general le conocemos mucho más en papeles de comedia, ¿se siente encasillado?
No sé si la palabra es “encasillar”, que suena como algo cerrado y que parece que no te van a ofrecer hacer otra cosa y tampoco ha sido así porque yo sí he podido hacer otras cosas, pero es cierto que la mayoría de cosas que me ofrecen han sido o son de comedia o comedia dramática. En realidad, también me encanta hacerlas…
“Conozco y admiro a Sabina como todo el mundo pero el personaje no es una imitación del artista”
Háblenos un poco del personaje. Empieza interesado en descubrir un caso pero termina atrapado en una historia de amor que le impide avanzar…
Es un inspector de policía un poco curioso, con algunas particularidades, que le dicen El Sabina porque para expresar algo o metaforizar utiliza versos de las canciones de Joaquín Sabina en medio de las conversaciones. Es un tipo un poco anárquico, que tiene sus propios códigos. También creo que es un poco violento y no estoy tan seguro de que viva atrapado en una historia de amor, aunque la vive…
Siendo tan importante el nombre en la película, ¿ha llegado a conocer a Joaquín Sabina personalmente? ¿Era ud. seguidor de su música? No sé si Sabina se ha manifestado al respecto sobre el filme…
¿Pero Sabina no es argentino? (risas). No, yo conozco a Sabina y lo admiro como todo el mundo. En Argentina tanto Sabina como Serrat son muy admirados. De todos modos, hay que aclarar que el personaje de la película no es una imitación de Sabina.
En un momento dado, su personaje dice una frase muy significativa, refiriéndose al clorhidrato (polvo de cocaína): “El veneno en dosis moderadas es medicina y la medicina en dosis exageradas es veneno. Todo es cuestión de dosis”. ¿Lo adaptaría a la vida real en general?
Sí, absolutamente. Me parece una gran frase. Muy clara en su concepto, no tengo más que agregar. No solo con referencia a las drogas, me refiero al concepto de la mirada de cada quién hacia determinados temas. Por ejemplo, un diario en Argentina hizo una encuesta y preguntaba a la gente si aceptaría la marihuana como uso medicinal y salió que no. Las drogas que no están aceptadas socialmente implican un rechazo en la gente pero luego la gente toma otras que les receta el médico que tienen otro nombre.
“El hijo de la novia abrió un montón de puertas para el cine argentino y para todos nosotros”
La trilogía de Campanella, Darín y Blanco (El mismo amor la misma lluvia, El hijo de la novia y Luna de Avellaneda) forma ya parte de la historia del cine argentino… ¿se esperaban una acogida tan buena en España con estos filmes?
Te contaré lo que ocurrió. El mismo amor, la misma lluvia la trajimos a España en el año 1999 y vinimos a presentarla a Valladolid, donde ganó el Premio de la Juventud. Hubo una reacción alucinante por parte del público y había allí cuatro distribuidores que la vieron pero ninguno la compró. Uno me dijo: “Me encanta pero no sé cómo venderla”… Dos años después vinimos a España con El hijo de la novia, que era una coproducción con España. Vinimos a hacer la promoción Campanella, una desconocida por entonces Natalia Verbeke y yo. A los seis meses del estreno de esta película, gracias a su éxito, uno de los distribuidores compró El mismo amor, la misma lluvia, es decir, la película anterior. En realidad, El hijo de la novia abrió un montón de puertas para el cine argentino y para muchos de nosotros también.
De esta famosa trilogía de Campanella ¿de qué papel se siente más orgulloso y por qué?
Cada una de esas películas tiene para mí, además del trabajo en sí mismo, una significación distinta. Me cuesta elegir porque tengo un componente emocional y personal con cada una de ellas. La primera fue el encuentro de tres amigos (Campanella, director, Fernando Castets, co-guionista y yo). Los tres nos conocemos desde que ellos estudiaban cine y yo estaba haciendo teatro, incluso rodamos un largometraje en súper ocho, durante 14 meses…
Campanella se fue a EEUU, hizo dos largometrajes y regresó a Argentina. Eso fue el embrión de El mismo amor, la misma lluvia. Hasta entonces ninguno de los tres habíamos encontrado ese lugar que creíamos ansiar, merecer, o lo que fuera. La película anduvo bien en Argentina y dio cabida a poder hacer El hijo de la novia.
Para mi gusto, en El mismo amor, la misma lluvia está el mejor trabajo de Ricardo Darín de toda su historia. Y de Soledad Villamil también (NOTA: Darín y Villamil acaban de reencontrarse en el último filme de Campanella, pendiente de estreno, ‘El secreto de sus ojos’ en el que participa el hijo del propio Eduardo Blanco en un pequeño papel).
El hijo de la novia fue la que nos que dio a conocer a nivel internacional, además de sus “sabores artístisticos” y Luna de Avellaneda es una película que yo amo por especial, porque cuenta una metáfora de Argentina pero también del mundo de la globalización y de las priorizaciones del pragmatismo de las ilusiones y los sueños.
“Vientos de Agua fue un estrés galopante. No me quedan ganas de producir más cosas así ni loco”
Me gustaría preguntarle sobre la serie Vientos de Agua, que rodó ud. junto a actores como Héctor y Ernesto Alterio y con Campanella en la dirección. ¿Cómo fue su experiencia como coproductor de la misma? Parece que en España no cuajó lo suficiente aunque en Argentina sí fue un éxito.
Sí, yo soy co-productor y uno de los autores de la idea de esa serie (éramos cuatro socios, uno de ellos Campanella). Eran trece capítulos que era como hacer trece películas todas en una. Fue un proyecto de una gran envergadura: filmamos en Asturias, Buenos Aires, etc… Había que hacer todo de época, construimos la proa de un barco a tamaño real en un estudio con croma y los interiores del barco solo para un capítulo… No me quedan ganas de volver a producir más ni loco. No es para mí. Fue un estrés galopante. Además, nos pasó de todo. Por ejemplo, te comento que un mes antes de empezar la preproducción, uno de los socios agarró una hemiplejia… Al final fue un proyecto maravilloso, eso sí.
Volviendo a Naranjo en Flor, la película se titula igual que un tango famoso escrito por Homero Expósito que interpretó Roberto Goyeneche, que se apellida igual que su personaje… ¿Es ud. seguidor de los tangos como buen argentino que se precie?
No había caído en eso y puedo parecer tonto pero rodé la película hace cuatro años y hay muchas cosas que me olvidé… (risas). Me gustan los tangos y todo tipo de música en general. (NOTA: El propio director luego nos aclara que el nombre de Carlos Goyeneche, el protagonista, está tomado como homenaje de Carlos Gardel y Roberto Goyeneche).
Siendo policía que investiga la desaparición de su amigo tiene pocas (ninguna) escena de acción… ¿Cambiaría algo de la película para sentirse más como Harry el sucio o Charles Bronson?
Jajaja, hoy algunos periodistas me hacían una comparación con mi personaje y Humphrey Bogart.. (risas). No, a mí me gusta jugar a todo pero el guión en este caso no planteaba ninguna persecución ni tiroteo. ¿Si me gustaría? Claro que me gustaría… me gusta jugar a todos los géneros y ojalá venga otra y entonces sí pueda hacerlo.
Tangos y música de Sabina, director español, actores argentinos… ¿Para ud. es una película española con actores argentinos o una película argentina con un director español?
No sabría calificarlo. Antes me comentabas Vientos de Agua, y es un poco como entonces, que tenía producción argentina, producción española, actores y guionistas de ambos países y de otros países más… Creo que las mezclas siempre son bienvenidas y está bien relacionarse con otros que son diferentes.
Texto y foto fichados: Alberto Quintanilla
Fotos rodaje cortesía de Festival Films































Abril 19th, 2009 a las 4:11 pm
yo fui a ver la pelicula y la verdad,me esperaba mas de ella,aunque tiene sus puntos no me pareció gran cosa.Puestos a decir me gustó mucho mas el frasco que también es argentina y tiene mucho humor
Abril 19th, 2009 a las 4:59 pm
Hombre, desde mi punto de vista “El hijo de la novia” es una película que perdurará más en la historia del cine que “El mismo amor la misma lluvia”, aunque claro, eso no es lo que se le ha preguntado a Eduardo… Gran actor, por cierto
Abril 20th, 2009 a las 5:05 pm
Lo cierto es que no tuvo tanta repercusión, aunque se promocionó con el clásico “de los creadores de…”.
En contra de la opinión mayoritaria, a mí me gustó más “El mismo amor la misma lluvia”.
Abril 28th, 2010 a las 3:36 pm
Vi naranjos en flor y no me gustó, ni la historia ni los personajes de la psicologa ni el policia..
Con respecto a El mismo amor, la misma lluvia quiza sea mejor pelicul pero apuntada al publico arg por su historia referente politico..
El hijo de la novia, quiza mas por la hisria gusto en España, prefiero El mismo amor…y las actuaciones.