‘Paranoid park’, una pequeña joya del cine independiente de la mano de Gus Van Sant
De la mano de Avalon y con dos años de retraso con respecto a otros países, llega a nuestros cines Paranoid Park, la película que Gus Van Sant dirigió justo antes de la más multitudinaria Mi nombre es Harvey Milk. Ambas propuestas, para bien o para mal, se parecen como un huevo a una castaña.
Mientras que en el biopic de Milk el director contaba con el oscarizado Sean Penn (que curiosamente volvió a serlo de nuevo gracias a este filme), en Paranoid Park, se adentra en la soledad de un adolescente a través de un actor desconocido (Gabe Nevins), que interpreta a Álex, un chico con problemas que habita en la ciudad de Portland. La cinta, que se llevó el Premio del 60 Aniversario del Festival de Cannes, está basada en la novela de Blake Nelson.
La incomunicación del joven, ya de por sí manifiesta en sus relaciones con familiares, amigos, novia y todo lo que le rodea, se incrementa por un hecho trágico del que es causa directa. Álex se da cuenta de que solo tiene un refugio: Paranoid Park, ese lugar donde puede hacer skateboard y donde se reúnen otros jóvenes marginales con problemas para olvidar sus vacías existencias. Quizá Paranoid Park fue el lugar maldito que provocó todo lo que atormenta a Álex en su interior, pero al mismo tiempo es el refugio que le permite salvarse de todo lo demás.
Gus Van Sant es un director difícil para la mayoría. Con excepción de El indomable Will Hunting y Mi nombre es Harvey Milk, el cineasta no ha tenido el reconocimiento del público y sus obras han sido vilipendiadas (el remake de Psicosis) o se consideran inclasificables y menores, aunque adoradas por grupos minoritarios (Gerry, Elephant o Last Days, que conformaban la llamada trilogía de la muerte).
Esta Paranoid Park desprende sentimientos y calor, buena banda sonora, planos poéticos, lentos y jugosos y un uso adecuado de diálogos cortos, sin excederse más de lo necesario. Hasta cerca del minuto 45 no vemos el plano clave del filme pero nos da igual porque Van Sant decide que, por momentos, no haya linealidad y la narración vaya desde atrás hacia delante de forma premeditada. Prefiere dejar que algunos bellos planos fluyan lentamente y el espectador se meta dentro, retomando esos toques vanguardistas que abandonó en su última película Milk.
Paranoid Park es una pequeña joya del cine independiente.
Texto: Alberto Quintanilla
Fotos: Avalon
Tráiler (V.O. subtitulado al castellano)































Julio 17th, 2009 a las 9:37 am
Creo que Paranoid Park es una de las grandes peliculas de nuestros tiempos y posiblemente marca tendencias para el que tiene que ser el nuevo cine contemporaneo americano. En cierto modo parece que busque algo en el cine europeo y eso esta muy bien porque aqui casi todos miran el cine americano.